Dormir mejor empieza
mucho antes de cerrar los ojos.
Hábitos para el sueño y el descanso: aprende a crear rutinas, preparar un ambiente adecuado y acompañar los despertares nocturnos con más calma.
Las noches empiezan durante el día.
Las rutinas, el entorno y la forma en que acompañamos los momentos previos al sueño ayudan al bebé a reconocer cuándo llega la hora de descansar. El taller reúne pautas sencillas para crear hábitos más predecibles y tranquilos.
Pequeñas señales que dicen: “ahora toca descansar”.
El ambiente también le dice que es hora de dormir.
Luz, temperatura y ruido pueden ayudar a crear una transición más suave hacia el descanso.
Luz más suave
Reducir intensidad y estímulos visuales ayuda a marcar que el día empieza a terminar.
Ambiente confortable
Mantener una sensación térmica agradable favorece un entorno más cómodo para descansar.
Menos estímulos
Reducir sonidos intensos o imprevisibles ayuda a mantener una atmósfera más tranquila.
Crear calma también significa saber qué reducir.
Si se despierta, ¿qué hacemos?
Una secuencia sencilla para acompañar el despertar sin convertir la noche en un nuevo momento de actividad.
Entender qué necesita
Antes de actuar, observamos qué puede estar provocando el despertar y cómo está respondiendo.
Bajar la activación
Mantenemos un entorno tranquilo, con poca luz y una respuesta serena.
Acompañar con coherencia
Respondemos de forma predecible para no convertir el despertar en un momento estimulante.
Retomar el descanso
Buscamos que la transición vuelva a ser tranquila y que la noche continúe sin reactivar el ritmo.